Hace bastante tiempo que se ha notado fuertemente el regreso de la caligrafía como expresión artística, en un mundo dominado por las máquinas es un gusto ver como la artesanía del trabajo hecho a mano cobra un valor que enriquece el panorama del diseño.

Es así como el Calligraffiti también ha ido ganando terreno y uno de sus grandes exponentes es Pokras Lampas, un artista callejero de caligrafía moderna que ha desarrollado la pieza artística más grande de esta técnica en Rusia, siendo su dimensión de 1625 metros cuadrados y ocupando 720 litros de pintura para su creación.
Realizado en el techo del edificio Red October en pleno corazón de Moscú, su texto está dedicado a los momentos de inspiración y creatividad que mueven y motivan a Lampas.